|

A raíz de ese momento fue cuando se vinculó profesionalmente a la Mutua y al Fútbol Club Barcelona, donde ha trabajado siempre. En esta última temporada, de las 130.000 licencias de futbolistas, la aseguradora ha tenido que atender a algo más de 18.000 lesionados en Cataluña, según informa el doctor Cugat, una cifra que indica el volumen importante de asistencias médicas que se presta a este sector y la experiencia acumulada que tiene junto con sus compañeros.
Médico de las federaciones española y catalana de fútbol, el doctor Cugat participó ayer en Tenerife, junto a los doctores Joan Nardi y Manuel Baró, en una operación que se divulgó en directo por videoconferencia a todos los hospitales de Hospiten en España.
Ya por la tarde intervino en la I Jornada sobre Traumatología del Deporte, organizada por este grupo médico privado de Tenerife.
–¿Qué intervención realizaron por la mañana, doctor?
–Pues fue una cirugía de una ruptura de ligamento cruzado posterior.
–¿A un futbolista?
–No, en esta ocasión fue a una paciente que no tiene que ver con el deporte.
–¿Y qué tal salió todo?
–Muy bien, gracias a Dios.
–Verse con frecuencia en los medios de comunicación, ¿no lo despista un poco de su verdadera labor? Es que en algunos foros de internet se comenta que usted sabe venderse estupendamente a la opinión pública...
–Bueno, yo creo que realmente ése es justo uno de mis puntos débiles, porque normalmente ni me sé vender, ni me he sabido vender ni me sabré vender. Soy orador en cuanto me pongo a hablar, pero no soy precisamente de los que esté con frecuencia en la prensa, y eso que tengo muchos amigos en el sector. Toda mi actividad no se difunde en los medios de comunicación, porque también me dedico a ver a gente de Holanda, Bélgica, Inglaterra, Francia, Italia, Bulgaria, Rusia y otros muchos países, pero la gente me conoce por el mundo del fútbol en Barcelona, en Cataluña y en España.
–Y sobre todo asociado al Fútbol Club Barcelona, ¿no?
–Sí, claro, por la relación que siempre he tenido con el equipo y porque conozco mucho a Pep Guardiola, lo he operado y somos muy amigos desde hace años. Él me consulta mucho, la verdad.
–Como consultor de traumatología del mejor equipo español de estos momentos, ¿se ha encontrado alguna vez con un lesionado que realmente no lo estuviera como para causar baja en un partido?
–No, nunca. Y quiero romper una lanza en favor del futbolista, porque muchas veces somos nosotros, los médicos, los que no sabemos qué tiene el jugador. El que nosotros seamos limitados no quiere decir que el deportista no tenga razón. Éste, normalmente, quiere jugar siempre, no quiere estar de baja ni de suplente. Hay momentos en que quizá no entendemos cómo nos explica el jugador cierta dolencia o patología que tiene y no sabemos hacer la traducción correcta de su lenguaje al lenguaje médico.
–¿Y el caso de algún jugador cuya fortaleza física usted considere que va mucho más allá de lo normal en deportistas de élite?
–Lógicamente, hay algún que otro futbolista que tiene facultades físicas superiores a la media, porque todo en la vida está situado en una curva de Gauss (en estadística y probabilidad se llama distribución normal, distribución de Gauss o distribución gaussiana, a una de las distribuciones de probabilidad de variable continua que con más frecuencia aparece en fenómenos reales).
–¿Eso es genético?
–Sí, sin duda, lo que ocurre es que luego hay un entrenamiento y en él se supera uno. Digamos que se tienen unas facultades mudas y si se ejercitan darán mucho más de sí.
–¿Recomendaría a los futbolistas que se aseguraran sus piernas?
–Seguramente habrá algunos jugadores que tengan las piernas aseguradas, pero no es algo que recomendaría específicamente. Mi recomendación siempre es la misma: para hacer deporte hay que estar en forma; nunca hagas deporte para estar en forma. Este es mi lema y siempre lo digo, no sólo a futbolistas, sino a cualquier persona.
–¿Cuál es el truco para que la plantilla del Barça esté siempre en buen estado físico y sufra muy pocas lesiones? ¿No serán todos los jugadores genéticamente perfectos, no?
–No, yo creo que hay un grupo de profesionales y amigos que entienden mucho de fútbol, son personas que han vivido siempre con el fútbol y de ellos es el mérito de mantener siempre al equipo muy en forma. Lógicamente, son humanos, y no siempre pueden estar al cien por cien.
–Al respecto, muchos queremos saber cómo alguien como Leo Messi, de constitución delgada y pequeña, tiene un desarrollo físico tan potente.
–El asunto es que él nació así; tiene una buena genética transmitida de sus padres y, aparte de eso, ha tenido y tiene una serie de cuidadores, desde preparadores, readaptadores, fisioterapeutas, médicos... que lo están cuidando muchísimo para que él siempre esté en forma. Además, él tiene su manera de ser, que siempre quiere jugar, le gusta ganar y eso lo lleva dentro. Todo esto es muy difícil comprarlo o venderlo, se tiene o no se tiene.
–¿Por qué cree que hay tan pocos médicos que hagan en España la especialidad de medicina del deporte con la cantidad de deportistas de élite que tenemos?
–Bueno, a ver. Yo soy traumatólogo, cirujano ortopeda, pero siempre me he dedicado al mundo del fútbol, nunca de otro deporte, sino del fútbol. Entonces, el asunto es que te tiene que gustar mucho. Muchos médicos se dedican a hacer prótesis, columnas, peo yo, insisto, sólo me he dedicado a la rodilla, al tobillo y sólo en lesiones deportivas.
–Muy especializado lo suyo, entonces.
–Claro, porque yo no hago cualquier cosa en la rodilla, no hago prótesis de rodillas, por ejemplo. Opero miles de rodillas, eso sí. Y sólo estoy enfocado al mundo del deporte: trato ligamentos, cartílagos, meniscos. Y claro, encontrar a una persona que se haya querido dedicar de forma tan especializada a esto no es fácil. Yo me formé en Estados Unidos, en la unidad de rodilla de la Universidad de Harvard y sólo para atender a deportistas. Mi profesor, Bertrand Zarins, catedrático de esta universidad, siempre me comentaba: "Ramón, en Estados Unidos decimos que el que todo lo toca, nada toca bien". Yo me especialicé mucho en la trauma del deporte, pero sólo en esto. Nunca he querido, por ejemplo, hacer prótesis, con las que a lo mejor podría ganarme mejor la vida. Trabajo en la Mutua de Futbolistas y allí no ganamos, al contrario, a mí me cuesta dinero, pero simplemente lo que ocurre es que toda mi vida ha estado vinculada a la Mutua y al mundo del fútbol pobre de Cataluña. Lo hago porque me gusta.
–Doctor, ¿cómo se ha vivido lo de la enfermedad de Eric Abidal en el vestuario del Barça?
–Pues ha sido duro, la verdad, aunque yo no lo he vivido allí, porque ayer [por el jueves] me vine para Tenerife, pero he hablado con ellos y me han comentado que todo ha ido muy bien.
–En los últimos días hemos asistido a acusaciones de dopaje contra jugadores del Barça. ¿Responden a motivaciones fundadas o es algo que se ha puesto de moda de vez en cuando?
–En los deportes colectivos, de grupo, como el fútbol, el dopaje no se ve, es absurdo.
–Porque si cogen a un futbolista con un positivo en el control antidopaje, los cogerán a todos, supongo.
–Claro. Fíjese qué tontada e idiotez suponen estas acusaciones, de donde quiera que hayan salido, que atacan a ocho jugadores del Barça que están en el equipo nacional, la Selección Española. Esto viene de mentes un poco perversas. Con lo que cuesta ganar un campeonato del mundo, que sólo lo hemos ganado una vez en la historia de España, ¿que acusen de doparse ahora a ocho jugadores del Barça que estuvieron en la selección española? ¡Por favor!
Fuente: La Opinión de Tenerife
|